Paro minero indefinido, con toque de queda, ley seca y fuertes restricciones en movilidad arranca en el Bajo Cauca antioqueño
Las medidas restrictivas tienen lugar en Caucasia. Los manifestantes exigen al Gobierno el cumplimiento integral de los acuerdos previos.
La tensión se apodera nuevamente de la subregión del Bajo Cauca antioqueño por el paro minero indefinido que comenzó sobre la medianoche de este lunes 16 de marzo.
Ante la inminente amenaza de alteración del orden público, la Alcaldía Municipal de Caucasia decidió tomar cartas en el asunto de manera contundente y preventiva.
A través del Decreto No. 035 firmado este 14 de marzo de 2026 la administración local declaró oficialmente el estado de alerta máxima.

Esta movilización masiva, convocada por la Mesa Minera del Bajo Cauca, Valdivia y Sur de Córdoba, ha encendido las alarmas de las autoridades debido a los antecedentes de manifestaciones pasadas que derivaron en bloqueos de vías, daños a la infraestructura pública y privada, y graves afectaciones a la libre movilidad.
Con el objetivo primordial de garantizar la vida, la honra y los bienes de todos los residentes, el alcalde de Caucasia, Jhoan Oderis Montes Cortes estructuró un plan de choque con múltiples restricciones.
La primera acción estratégica fue la orden de activar inmediatamente un Puesto de Mando Unificado (PMU). Esta instancia operará en coordinación constante con la Policía Nacional, el Ejército Nacional, la Infantería de Marina y diversos organismos de socorro para ejercer un monitoreo permanente sobre cada rincón del municipio.
Sin embargo, la medida que impactará de forma más directa la cotidianidad de los ciudadanos es la declaratoria del toque de queda. Esta restricción a la movilidad aplicará inicialmente desde las 23:59 horas de este domingo 15 de marzo hasta las 06:00 horas de mañana, lunes 16 de marzo. El documento oficial advierte que el toque de queda se repetirá de manera sucesiva todos los días en el mismo horario nocturno, hasta que se logre superar la amenaza que originó el decreto.
Estarán exentos de esta medida el personal de la Fuerza Pública, médicos, emergencias y vehículos de transporte de alimentos, entre otros.
A la par de la restricción nocturna de movilidad, la administración municipal ordenó la implementación de la ley seca en todo el territorio. A partir de las 00:00 horas del lunes 16 de marzo de 2026, queda terminantemente prohibida la venta y el consumo de bebidas embriagantes hasta nueva orden.
El rigor de las medidas se extiende también al tráfico vehicular, imponiendo fuertes frenos a las motocicletas: se restringe la circulación de motos con parrillero hombre. Esta prohibición particular regirá diariamente desde las 21:00 horas hasta las 06:00 horas del día siguiente.
Las autoridades justifican esta decisión como una herramienta preventiva para evitar desplazamientos rápidos que puedan facilitar actos vandálicos y asegurar la conservación del orden público.
Para asfixiar cualquier intento de logística orientada a los disturbios, el decreto estipula restricciones adicionales muy severas. Queda absolutamente prohibida la venta de gasolina y ACPM en envases, pimpinas o cualquier tipo de recipientes desde la medianoche del 16 de marzo. Asimismo, las ferreterías y comercios no podrán vender elementos susceptibles de ser usados como proyectiles o armas, tales como canicas, elásticos, tornillos, tuercas, thinner o carburo.

Sumado a esto, se prohibió la comercialización y uso de artículos pirotécnicos, y se restringió la realización de mudanzas y el tránsito de vehículos pesados que transporten escombros, llantas, líquidos inflamables y cilindros de gas.
El secretario de Gobierno de Caucasia, José Alejandro Payares Ricardo, reafirmó a la opinión pública que, aunque la administración garantiza plenamente el derecho a la protesta pacífica, no dudarán en intervenir mediante la fuerza pública ante cualquier alteración del orden, asegurando la movilidad de quienes no participan en el cese de actividades.
Razones del paro
Pero ¿qué detonó esta nueva ola de protestas en una región que depende económicamente de las minas? El malestar de este gremio informal tiene sus raíces en lo que los líderes mineros denuncian como una serie de incumplimientos sistemáticos por parte del Gobierno Nacional frente a compromisos adquiridos hace apenas unos meses.
Los mineros del Bajo Cauca, Valdivia y el sur de Córdoba exigen garantías reales para ejercer su labor y piden frenar de inmediato los operativos militares y policiales que terminan con la destrucción de maquinaria amarilla. Para los manifestantes, es inaceptable que se dinamiten entables mineros que, según afirman, se encontraban adelantando trámites de formalización.
Denuncian, además, que la falta de protocolos claros durante estas intervenciones vulnera a miles de familias humildes que solo buscan un sustento diario.
Grupos armados ilegales
El panorama se vuelve aún más complejo por el pronunciamiento de actores armados en la zona. El Ejército Gaitanista de Colombia (Egc), a través de su Bloque Roberto Vargas Gutiérrez, emitió un comunicado apoyando moralmente a los mineros y validando su derecho a protestar frente a lo que tildan de “atropellos de la fuerza pública”.
No obstante, la organización armada fue enfática en desmarcarse de la organización del paro, negando cualquier participación logística o armada en el mismo e instando a la sociedad a verlo como un movimiento netamente civil.
Además, el grupo armado exigió al gobierno cumplir sus promesas para evitar que la protesta se contamine por la acción de “fuerzas oscuras” que busquen sembrar caos y pérdidas millonarias.

