Delcy Rodríguez sale de la lista Clinton de sancionados de Estados Unidos
En lo que se considera un giro radical en la diplomacia del hemisferio, el Gobierno de los Estados Unidos oficializó el levantamiento de la sanción que pesaba sobre la actual presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez.
El hecho fue confirmado por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), la cual procedió a eliminar el nombre de la mandataria de la temida “Lista Clinton” (SDN), donde permanecía señalada desde el año 2018.
Con este movimiento administrativo, Delcy Rodríguez recupera la facultad de realizar transacciones financieras y gestionar activos bajo la jurisdicción estadounidense, marcando un hito en la normalización de las relaciones bilaterales tras años de bloqueos.
Este inesperado anuncio ocurre en un contexto político convulso para el vecino país, luego de la salida de Nicolás Maduro tras una operación militar registrada el pasado enero en Caracas. Desde entonces, el gobierno interino encabezado por Rodríguez ha buscado canales de diálogo con Washington para aliviar la asfixia económica.
Expertos en política internacional señalan que esta medida no es un hecho aislado, sino que responde a una estrategia para facilitar acuerdos en materia energética y comercial que permitan reactivar la industria petrolera, clave para la estabilidad de la región.
Esa lista es la que elabora y actualiza regularmente el Departamento del Tesoro a partir de las actividades de países o entidades consideradas hostiles.
Los “nacionales” pueden ser tanto individuos como empresas de otros países, a las que se prohíbe cualquier tipo de relación económica o financiera con empresas estadounidenses.
Distanciamiento y acercamiento
Rodríguez, de 56 años, era mano derecha de Maduro desde 2018. En septiembre de ese año entró en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros.
Al tomar las riendas del país, y bajo presión de Washington, emprendió rápidamente una serie de reformas económicas, como la apertura del sector de hidrocarburos a la inversión extranjera, muy elogiadas por el presidente Donald Trump.
Además, también ha promovido una amnistía política, exigida por la oposición, y ha ido cambiando a personalidades clave del gobierno y del aparato de seguridad del Estado.

