Petro se reúne con Trump en Washington tras un año de tensiones
Este martes, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, se reunió con su homólogo estadounidense, Donald Trump, en la Oficina Oval de la Casa Blanca. El encuentro hizo parte de la agenda bilateral entre ambos gobiernos y abordó temas clave como el control del narcotráfico en la región, en especial la actividad de grupos criminales en la frontera con Venezuela, así como la reciente disputa entre Colombia y Ecuador.
Sin embargo, más allá de los asuntos tratados, la reunión tuvo un fuerte componente político. Se trata de un hecho inédito en la relación entre ambos países, ya que nunca antes un presidente colombiano había acumulado tantos desencuentros con un mandatario estadounidense, pese a que Colombia ha sido históricamente uno de los principales aliados de Washington en la región.
Un año de tensiones y acusaciones
Gustavo Petro llegó a Washington tras un año marcado por tensiones con el presidente republicano. Durante ese periodo, Trump descertificó parcialmente a Colombia en la lucha contra el narcotráfico e incluyó al mandatario colombiano y a personas de su entorno en la llamada Lista Clinton. Los cruces verbales escalaron hasta el punto de que Trump llegó a acusar a Petro de liderar “fábricas de drogas”.
La situación se tornó aún más delicada cuando el propio Petro aseguró posteriormente que temía una posible incursión militar de Estados Unidos en Colombia para capturarlo, similar a lo ocurrido con Nicolás Maduro a comienzos de enero. No obstante, el contexto es distinto, ya que el presidente colombiano no enfrenta acusaciones comparables a las del gobernante venezolano.
El deshielo previo a la visita
La tensión comenzó a disminuir tras una llamada telefónica de 55 minutos, realizada hace casi un mes, en la que Petro y Trump pudieron aclarar posiciones y desescalar el conflicto. De ese diálogo surgió la invitación formal a Washington, que finalmente se concretó este martes 3 de febrero.
Una reunión marcada por antecedentes complejos
El encuentro se produjo luego de varios episodios que evidenciaron el deterioro de la relación bilateral. Entre ellos, la retirada de Colombia de la lista de países que cooperan plenamente en la lucha contra el narcotráfico, la revocatoria de la visa del presidente Petro y su inclusión —junto a miembros de su círculo cercano— en la Lista Clinton, decisiones que profundizaron las fricciones entre Bogotá y Washington.
En este contexto, la reunión buscó restablecer canales directos de comunicación y revisar asuntos estratégicos como la cooperación en seguridad, el combate al tráfico de drogas y otros temas de interés común.
Dos horas de encuentro y mensajes públicos
La reunión entre ambos mandatarios se extendió por cerca de dos horas. Al finalizar, el presidente Petro regresó a la Embajada de Colombia en Washington escoltado por una caravana.
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, se refirió brevemente al encuentro durante una rueda de prensa. Consultada sobre la posibilidad de mejorar la relación —tras antecedentes en los que Trump calificó a Petro de “lunático y demente”—, señaló que precisamente por ello el presidente estadounidense lo invitó a Washington para conversar directamente, y agregó que más detalles se darán a conocer posteriormente.
Por su parte, Gustavo Petro se pronunció a través de su cuenta de X, donde escribió: “Recorrimos el corredor de los presidentes estadounidenses; en la Casa de Nariño hay uno, recorre uno la historia, pero siempre hay un muro, al final: ¿qué sigue?…”.
Agregó que es, justamente, la “fuerza de la mujer” lo que lo acompaña “para los momentos cruciales”.

